Te espero
El hastío de una flor que
Se queda en su condición de un adjetivo,
Perturba todas las casas de juego
Donde uno pierde y cree que sigue ganando
Cuando el éxito no existe
Pero perdura
En tu macramé, en tu corduroy, en tu tafetán
Y en todos los afeites intelectuales,
Para hacer lo mejor que uno sabe
Escribir lo impublicable
Arrancar la ropa para que no te permitan nada
Con los 8,000 peros de siempre
Así los pongas de colores
Y descubres que siempre es tarde
Que nacemos tarde
Y que a eso que le llaman sincronía
Es una mala y pérfida broma
De eso que también llaman destino,
Para que a la hora de la hora
Quedemos en la ilusión,
Quizá la peor palabra
Entrañable del quizá
Del tal vez
Del puede ser
Y así pasan los años,
Y yo esperando sin saber si me esperas
Ensayando sólo con la imaginación
La mejor forma de llegar a ti,
Pero vienen los accesos de fe
De la otra orilla mientras hago mi lista de cosas
Que no hice y que quiero hacer antes de irme
Y eso incluye
Una noche o alguna mañana contigo
Pero lo efímero tiene sus estrategias
Y uno cae, redondo y sin puntilla
En una laguna de tu propia sangre
Ignorando siempre que fue lo que pasó,
Y ahí es que
Ninguna respuesta,
Cambiará las cosas que pasaron
Y que se instalaron
Invisibles
En la palabra futura, con toda la rimbombancia
Fuegos artificiales y bombardas chinas,
En un cielo que siempre fue
Hasta en tus mañanas
Vivo
En blanco y negro,
Y con lluvia de colores, de consuelo.

