TE VERÉ
Saber que necesitas mis poros para sonreír
Sentir que hablar ya no es necesario en la mañana
Conocer de memoria tus latidos en todo
Tener claro que no compito con nadie
Y es que las fotografías se despintan cuando
Estoy en ellas
Que el whisky se me acaba
Que la lavandería no me acepta
Que los médicos me invitan a retirarme
Y a pesar de eso y sin pesar, sé que respiras frente algún espejo
Con lo mucho que me gustaba vestirte
Recomendarte la tenida del día según tu agenda meticulosa y sin chofer
Tus vestidos escotados por la espalda
Y otra vez tu sonrisa triste de labios
Esa voz temblorosa en el rose de piel nocturna
Cuando te subes a mi corazón y tu cuerpo me abraza con candor
Milagroso, inesperado
Pero igual te veo poco
Cada vez menos
Para que la memoria crezca sin parar
Y cada vez se vuelve como la primera vez
Cuando no sabías abrazar
Con todo aquello que no te puedo dar y que no pides
Contando las cuentas de un rosario budista para no enloquecer
Y así
Jugando solo a la ruleta
Siempre perdiendo
Sin apuestas
Sin ambiente ambiental propio de un Mónaco perdido
Sin memoria
Con todos los dolores
Con todas las armas en mi vidriera para la despedida
Que muchas veces se interrumpe
En su cuenta regresiva
Pero hoy te veo
Al menos eso lo que
La lluvia dice
Y yo llevando dos paraguas, los dos para ti, para ese reencuentro,
Porque los pobres nunca se mojan.

