Tú y yo contra el mundo

Views: 663

Existe un lazo más fuerte que la amistad y es aquí que te encontré a ti, mi pequeño hermano. Un hogar en unos edificios en un pueblo mágico, pegado a Toluca. Un bebé pequeño en cobijas establece una familia de cinco integrantes según las viejas fotos. Recorrer nuestras historias en mi memoria es de mis juegos favoritos en la adultez, si es acaso que eso existe.

            Tres años y una piñata, claro que recuerdo tus golpes y tu cercanía al pastel en esa mesa de madera cubierta por un mantel azul con pequeñas flores de decoración. Crecí contigo compañero de juegos y caricaturas infantiles, ¿cuál era su manía de ver la televisión colgados al revés del sofá cama? Los acostumbraban vestir de igual modo, un maestro de actualidad lo revela como su doble, ¿era necesario la igualdad en ropa y diferencia en tallas?

            –Detrás de él te vuelves una sombra.– Le dijo una amiga alguna vez, yo jamás creí eso. Somos un conjunto contrario, pero al final un conjunto. Yo el portero y tú el tirador, yo el defensa y tú el regateador. Eres una razón para enfocarme y mejorar en aquel deporte que alguna vez me disgusto. ¿Qué es un divorcio? Una separación, una partida y un regreso sin él, la primera fragmentación, ¿no es así A.S.?

            No estar contigo es un constante dolor; sus noches por primera vez se convierten en tristeza. Estuvimos en todo espacio juntos: patio, cuarto, escuela, catecismo, parques y demás. El Windows MSN ya no funcionaba, la gran F azul lo suplió. Una tarde de sexto grado se encuentran en recreo, los ojos no dejan de brillarle, has regresado aunque sea por un período corto.

            Regresa para siempre, te lo pido. La ausencia de F… causó un deseo por jugar mejor al deporte más bello del mundo. La colocación es la clave. Me hiciste explorar los terrenos de qué será. Él le llevó, sin querer a su vocación, a la escritura. Las sinopsis, dos canteranos de clubes distintos destacan y llegan a ganar un mundial, el sueño de todo niño. Te quejas de que jamás te he escrito algo, cuando tu iniciaste esto que soy.

Las vacaciones a la gran ciudad rodeada de montañas, defendida por Tigres y Rayados, se hicieron más frecuentes. En verano no duda F en su tan ansiado retorno; lo decides cuando checo resultados para entrar a la Secundaria, recinto que poco después también fue tuyo. El Saint guapo, le apodaron los amigos de su hermano mayor. ¿Qué era un amigo más allá de la antigüedad de conocer a alguien? Tal vez, todavía no lo sabía. A diferencia de su hermano que tenía la facilidad de crear lazos afectivos rápidamente.

De él tuvo tanto que aprender, lo más importante que todo es un juego, no importa si ganas o pierdes. La vida te pone en zona de trinchera y así han estado desde la segunda mitad del 2013. Padres divorciados y papá enfermo, tíos que los aman los reciben en su casa; pero nada es igual a lo que era antes, las identidades chocan y las maneras de ser aún más. Siguen chocando, muchas veces se trata de ceder la razón a la autoridad a pesar de no tenerla, ya habrá tiempo para terminar de saber quién rayos son.

Los conflictos llevan a la siguiente oración: “Tú y yo contra el mundo”. Jamás ha sido una mentira, tú eres el mejor amigo que me pudo haber dado la vida, ese es su largo epíteto en una de las novelas de A.S. Él es parte de F… y F… es parte de él. Eres otra apertura a mundos desconocidos y personas extraordinarias por conocer. Lo que depará el futuro es un misterio, pero sabemos que estos distintos seres estarán juntos