Últimas semanas
Es extraño,
jamás
me ha dejado
de parecer
ajeno
la forma
en que
puedes
recorrer
kilómetros.
Mi yo xalapeño
observa
con nostalgia
el pasado:
la casa habitada
desde sus afueras;
la tienda
de enfrente
en escases;
los muebles
sorteados.
También
gusta de su
presente,
a pesar
de que
Francisco
es y no es
hogar.
Solo fue
lugar de
uno de mis
cumpleaños…
Ahora es
división,
sobrinos,
o hermano,
vaya debate.
Me dio calma
dormir a tu lado,
no lo hacía
desde los
ocho años;
qué horror
la cucarachas
acompañándome
hasta el último
segundo de
corrección.
El cuerpo
se me estremecía.
Me gritaba
de cansancio,
pero la vida
adulta
no me deja
en paz,
incluyendo
mis propios sueños.
Extraño escribir,
pensar más
claramente
cada verso,
igual a mi yo
pasado,
siento
que corregir
te excomulga
de escribir,
también de leer.
Pero si es
como dijo
David
todo es
coescritura
y me gusta
pensar
que parte
de mi devenir
se queda
en mis
autores.

