UN GOBIERNO CON CONTRAPESOS
La democracia debe guardarse de dos excesos: el espíritu de desigualdad y el espíritu de igualdad extrema. Montesquieu
A tan sólo 86 días de las elecciones para elegir gobernador del Estado de México, ha llegado el momento de reflexionar a profundidad sobre algunas preguntas: ¿Elegir un puño cerrado o una mano abierta y extendida? ¿Un puño destructor o una mano constructora? ¿Un puño autoritario o una mano democrática? ¿Un puño que divide y polariza o una mano decidida a trabajar en equipo, que une y que motiva?
Creo que no hace falta explicar en este espacio el significado del puño cerrado con tendencia dictatorial que hemos visto como goza enviando al diablo las instituciones. Pero si le quiero platicar de la mano abierta y extendida; para ello, permítame auxiliarme de esta metáfora:
Pensemos en que cada dedo de la mano es un partido: PRI, PAN, PRD y Nueva Alianza. Estaría faltándonos el dedo que hace que la mano sea mano y cumpla su verdadera utilidad y me estoy refiriendo al dedo pulgar, el que se usa en la señal de triunfo; bueno, pues siguiendo con nuestra analogía, el dedo pulgar vendría siendo la sociedad civil y particularmente las clases medias.

¿Qué significa mi reflexión sobre la mano ganadora? Pues que sólo la sociedad civil tiene en sus manos la decisión de que el Edomex siga construyendo su historia democrática, como una entidad en donde el estado de derecho y las libertades sigan siendo una realidad y por supuesto, perfeccionándose.
Y es que en septiembre del año pasado, se promulgó la Ley de Gobierno Coalición, cito dos de sus artículos:
Artículo 2. El gobierno de coalición es un instrumento de gobernabilidad democrática y constituye un régimen plural de corresponsabilidad en el ámbito legislativo y el ejecutivo, conformado por el partido que postuló al Gobernador o Gobernadora del Estado y uno o varios partidos políticos cuya suma alcance una representación parlamentaria mayoritaria en la Legislatura del Estado de México.
Artículo 4. Cuando el Gobernador o Gobernadora del Estado opte por conformar un gobierno de coalición, elaborará, en conjunto con el o los partidos que integran la coalición de gobierno, el convenio y el programa respectivo en el que se fijen la orientación de sus prioridades legislativas, políticas públicas y los compromisos de gobierno.
Esto obliga a que desde el registro de candidaturas comunes se integre un programa de gobierno y un convenio, que establezca la forma en cómo gobernará la candidata o el candidato en el caso de resultar electa o electo, así como la designación de Secretarías de Gobierno, es decir, su gabinete de gobierno, incluyendo sus Órganos Desconcentrados, Descentralizados, o equivalentes, de acuerdo a la forma establecida en el convenio respectivo, a efecto de garantizar la participación permanente y continua de los partidos políticos que formaron parte de la alianza electoral, en la responsabilidad de involucrarse en la administración pública, a través de su representación en las diversas Secretarías, Órganos Desconcentrados, Descentralizados, o equivalentes, que integren el gobierno correspondiente, lo que permitirá transitar al ejercicio democrático y plural en la estructura administrativa del poder ejecutivo estatal o municipal.

Así que la transparencia, la rendición de cuentas, la fiscalización, ganará músculo para beneficio de todos los mexiquenses y se garantizará cerrar el paso a un ejercicio de gobierno basado en cuotas y cuates, carentes de compromiso con sus electores.
Lo anterior, abre la gran oportunidad para que una vez más, nuestra entidad sea pionera y ejemplo a nivel nacional con un gobierno de coalición en el que el poder ejecutivo cumpla con el mandato ciudadano en un ecosistema de contrapesos y con las mejores mujeres y mas calificados hombres de cualquier partido y de la sociedad civil, sea una realidad, siempre y cuando, las clases medias mexiquenses así lo determinen.
Me interesa dejar claro, que estamos ante la posibilidad de poner a nuestro estado en manos de una mujer que sí esta preparada para el reto, tanto emocional como intelectualmente y que se ha comprometido con valentía y profunda convicción, gobernar para todos guiados por el estandarte de la reconciliación social con pasión y voluntad.

