Vikinga rusa del Death Metal

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Pareciera que el Death Metal y  los géneros extremos son propiedad de los caballeros por su carácter aparentemente perturbador y desagradable para los oídos no aficionados a los sonidos característicos de este material. Es posible que la apoteosis de las letras en temas violentos o controversiales provoque o no un distanciamiento psicológico para el escucha porque no son reales. Por ejemplo, la canción Hammer smasked face describe una repugnante tortura brutal y asesinato a manos de un psicópata que gruñe y se desagarra la garganta en primera persona.

Así es que para el escucha novato, lo primero que saltará a su oído es que los seguidores de Cannibal Corpse –conocida banda del Brutal Death Metal– están a un hervor de  irse a las calles a descuartizar a sus semejantes, pero somos mucho más complejos que eso.

Sin embargo un estudio señala cómo la música provoca emociones diferentes entre fans y no fans del Death Metal. A los segundos les ronda el miedo e ira, sin embargo, los primeros generan energía, paz y alegría.

Para adentrarse en este tipo de género me gustaría comenzar con la incorporación cada vez más importante de las mujeres metaleras en el ámbito extremo.

Hablemos entonces de Polina Spycheya quién se incorporaría a la banda rusa All I Could Bleed. Proveniente de Chelyabinsky esta apasionada por el metal y obstinada chica no toma prisioneros en su búsqueda por la música extrema. Así es que ella va de la moda y el diseño gráfico a la música extrema que, sin duda, es su pasión máxima.

Admirable es que utilizando sus habilades extra musicales lograra la finura de mujer gritona y gruñona conformando su propio estilo musical sin instrucción específica alguna.

Ella llega en 2009 a la banda sumándose al proyecto de Alex Sibrikov y Max Melnikov.

Antes de la llegada de Spycheya sólo habían grabado el sencillo Follow Me.

En un corto tiempo Polina se convierte en el alma de la banda ya que en su único disco titulado Burying the past, no sólo gruñó y grito como toda una bestia sino que realizó las letras de la canciones y además todo el diseño gráfico de su publicación.

En este extraordinario trabajo se pueden rescatar una tarea impresionante en las guitarras y los elementos sinfónicos y electrónicos que se pueden expresar, de manera clara, en rolas como Private hello under the moon. También podemos observar las influencias de otros monstruos del metal extremo en Burying the past, sin duda está presente Arch Enemy en el trabajo vocal, Children of Bodom se hace presente con los estilos del Death Metal melódico sueco y sólo tal vez, el estilo gótico de los teclados tenga unas pinceladas de Cradle Filth.  Gran musicalidad para una primera producción —y tristemente única— Vale la pena hacer notar el carácter pegajoso y los teclados de inspiración clásica de la rola Valhalla.

Pero sin duda lo que cabe resaltar acá con más insistencia son los gruñidos femeninos de Spycheya que se disfrutan, son muy pesados pero nunca desmesurados. El platillo se condimenta con la voz gutural limpia de Sibrikov.

Sin embargo la misma Polina en alguna entrevista señaló que sólo en el escenario la bestia dentro de mi se libera. Cabe acá señalar de nuevo sus habilidades extra musicales. En el aspecto escénico tuvo la extraordinaria participación en el diseño de los atuendos para los escenarios, al estilo de los jinetes del apocalipsis. Ya en el escenario hace honor a todo lo que pude sangrar.

Por ahí en alguna entrevista platicaba nuestra diva que le encantaría tocar en Wacken Open Air al lado de Rammstein y Children of Bodom, quienes se podría decir tienen el mayor impacto en la dirección musical y estilo vocal de esta banda, que sólo tal vez, es poco conocida.

También señalaba algo que podría ser de interés para todos, y sobre todo para los que no se han animado o atrevido a seguir este género musical. El comentario es en el sentido de que a pesar de la pesadez musical y la agresividad de las letras el metal es más honesto e inspirador que otros estilos como el Pop o el Rap.

Más interesante aún la postura de nuestra diva respecto a cómo se ve y siente ella misma siendo una representante Underground en un terreno dominado por los hombres. De manera muy curiosa nunca se ha sentido extraña ya que no se siente como una mujer sino como un músico del Death Metal, es lo que sentencia nuestra rusa vikinga.