+La “primavera laboral” de Claudia Sheinbaum, lejos de la realidad de millones de mexicanos
La frase:
El lenguaje político… está diseñado para hacer que las mentiras suenen veraces y el homicidio respetable.
GEORGE ORWELL
Más se tardó la presidenta de México en pronunciar lo que llamó como Segundo Informe de Labores que la sociedad en desmentirlo, comenzando por la organización civil “Nariz Roja, la cual aclaró que es mentira que todos los hospitales de México que usan medicamentos para la atención y control de cáncer cuenten con esos insumos médicos. La organización señaló que llevan meses gestionando para que el gobierno federal cumpla el compromiso que hizo públicamente con los pacientes de esa terrible enfermedad y que, a la fecha, no han resurtido los medicamentos que se requieren.
Pero la organización Nariz Roja no es la única que ha refutado las cifras expuestas por la titular del Ejecutivo federal durante su informe de labores, en redes sociales se dispararon temas como la falta de agua en municipios del sur y sureste del país, el apagón que dejó sin energía eléctrica a la zona que precisamente se destacó en el informe de Claudia Sheinbaum como un asunto atendido en esa materia y, por supuesto, las cifras que organizaciones de madres buscadoras ya cuestionan con relación a la eficiencia de las investigaciones que supuestamente el gobierno federal ha logrado para abatir el fenómeno de personas desaparecidas en este país.
Otro asunto muy cuestionado en redes sociales de internet al segundo informe de labores de la Presidenta de México es el uso de términos como honestidad y honradez en el desempeño de su administración.
La presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, aprovechó la gran tribuna de su segundo informe para hacer un llamado a su Gobierno y a los representantes de la Cuarta Transformación —como se ha bautizado el movimiento político de Morena— a actuar con honradez, mesura y austeridad, en un momento en que los señalamientos de corrupción y las guerras internas han llevado al oficialismo a la autofagia.
Sheinbaum recordó a los morenistas una de las mayores enseñanzas del fundador del movimiento, el ex presidente Andrés Manuel López Obrador: Tenemos la responsabilidad histórica de garantizar el camino de la honradez y un Gobierno que esté al servicio de nuestro pueblo. Precisamente porque somos leales a esos principios, podemos entregar buenas cuentas, indicó.
No olvidemos nunca que la autoridad política y moral se escribe todos los días. Eso no se adquiere ni con todo el dinero del planeta, por ello, insistimos en que solo con honestidad se dan verdaderamente resultados, vamos mejor y tenemos rumbo, porque ese rumbo lo marca el pueblo, que es nuestro camino y es nuestro destino, dijo la mandataria.
En Palacio Nacional, ante gobernadores, secretarios de su Gabinete y líderes parlamentarios, incluido el presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar, Sheinbaum señaló que la búsqueda del bienestar de los mexicanos desde la política y el gobierno debe estar por encima de los intereses particulares.
Hemos mostrado que México es fuerte, tiene un pueblo extraordinario, sabemos dialogar y nos entendemos como un país democrático, somos parte del proyecto de la Cuarta Transformación de la vida pública. Que nadie se equivoque: aquí no hay divisiones, no hay rompimientos, lo único que hay es la defensa del pueblo de México y su dignidad, refirió.
Sheinbaum destacó los resultados de su gestión al inicio de su tercer año de mandato, en un discurso en el que enumeró logros en materia de economía, combate a la pobreza y seguridad. Este último rubro es en el que mayor énfasis puso, por la reducción en un 51% de los homicidios desde el inicio de su sexenio, así como por las cifras de detenciones e incautaciones de drogas y armas.

La mandataria hizo un reconocimiento a los integrantes del Gabinete de Seguridad: el secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla; de Marina, Raymundo Morales; de Seguridad, Omar García Harfuch, y de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y a su consejera jurídica, Luisa Alcalde.
Sheinbaum agregó un reconocimiento a la Reforma Judicial impulsada por Morena, que cambió de un plumazo a todos los jueces federales. Sabemos que la seguridad es fruto de la justicia. Gracias también al cambio en el Poder Judicial, porque se nota claramente la diferencia entre el pasado y el presente, señaló entre los aplausos de los funcionarios.
La presidenta se refirió a la tensa relación bilateral de México con Estados Unidos en la era de Donald Trump, que ha tenido sus dificultades, aunque su Gobierno ha buscado el entendimiento.
Washington ha presionado a México con todos los recursos a su disposición: los aranceles, el tratado comercial de Norteamérica (TMEC), el combate al narcotráfico, y ha llegado al extremo de amenazarlo con violar su soberanía, lo que ha instigado el cierre de filas del oficialismo en torno a Sheinbaum.
Cooperación no significa sometimiento, amistad no es renunciar a nuestros principios, y mientras yo sirva como presidenta, defenderé con toda firmeza nuestra soberanía, libertad e independencia, advirtió Claudia Sheinbaum.

La mandataria subrayó que, en los sexenios anteriores a los de Morena, el gobierno estaba alejado de la gente, distancia que se reflejaba en el gasto excesivo que se destinaba a las excentricidades y lujos de los funcionarios.
Se gobernaba para unos pocos. Eso terminó con la llegada de la Cuarta Transformación y, lo digo claro, debe continuar de esa manera”, dijo la mandataria, en un velado llamado con fondo político en la antesala de las elecciones intermedias de 2027, donde Morena, el partido oficialista, se juega su mayoría en la Cámara de Diputados y el control en varias gubernaturas y congresos estatales.
Sheinbaum llega al inicio de su tercer año de mandato con una renovada fortaleza de su liderazgo interno tras haber tomado, de una vez por todas, el control de la crisis de Sinaloa, barriendo al ex gobernador Rubén Rocha y a sus incómodos allegados.
Este movimiento también es una señal de fortaleza y autoridad hacia el exterior, léase hacia Estados Unidos, que ha utilizado el caso de Rocha —al que acusa de vínculos con el narco— para atizar su narrativa de que en México no hay más gobierno que el de los carteles y que una intervención extranjera es necesaria.
Sheinbaum busca mantener un discurso de defensa de la soberanía nacional cuidando que no se interprete como un encubrimiento de su Gobierno a los cuadros manchados del oficialismo
La presidenta afronta en esta nueva etapa pendientes estructurales de larga data, como la corrupción política y la inseguridad, en los que su administración ha alcanzado resultados desiguales.
Los duros golpes a los carteles de la droga, reflejados en la detención de capos y la constante incautación de armas y drogas, contrastan con la falta de una política real de cero tolerancia a los funcionarios que colaboran con las organizaciones criminales.
Hasta ahora, los operativos contra los narcopolíticos se han dirigido sobre todo a estructuras más bien municipales. La corrupción ya ha golpeado la imagen de Morena, y ha obligado a Sheinbaum a intervenir en la selección de los candidatos que presentará Morena a las elecciones de 2027.
El crecimiento de la economía es otro punto de interés de la presidenta, que intenta salvar una contradicción fundamental: financiar con presupuesto público los abultados programas de ayudas sociales sin acudir a una reforma fiscal dirigida a gravar las grandes fortunas del país.
Sheinbaum, quIen emula a su antecesor, López Obrador, ha mantenido una dura línea de austeridad en ciertas áreas del gobierno, desde la eliminación de gastos innecesarios a los recortes presupuestales, para financiar con esos ahorros las políticas sociales.
Sheinbaum afirmó que México se encamina por una etapa de prosperidad compartida con un Estado fuerte que juega un papel central en la conducción de la economía y en la reducción de las desigualdades, y cuyo manejo del presupuesto ha permitido mantener a raya la inflación y sostener la financiación de los programas sociales que benefician a millones de mexicanos pobres.
La mandataria destacó que el país ha avanzado en este sentido con independencia, libertad y mucha dignidad.
La mandataria añadió que en su gobierno se ejerce la disciplina fiscal, con una robusta recaudación y una inversión responsable. Y destacó que, pese a las adversidades de la economía internacional, especialmente por las amenazas arancelarias de Trump y el aumento de precios relacionado con el conflicto entre Estados Unidos de América e Irán, en México la economía permanece estable y avanzando, y ejemplificó con la estabilidad del peso, la inflación contenida y el aumento de la inversión extranjera directa.
Sheinbaum destacó el incremento del salario mínimo y aseguró que los trabajadores viven una primavera laboral. También ha resaltado la creación de plazas del gobierno en las áreas de seguridad, salud y educación, y la robustez de los beneficios sociales, como las pensiones y las becas para estudiantes.
La riqueza de México debe traducirse en bienestar para su pueblo. Es una nueva manera de entender el Estado, no como espectador de las desigualdades sino como instrumento de justicia. Y quizá ahí se encuentra una de las mayores transformaciones de nuestro tiempo”.


