PROCUSTOS
Desde su álgido y soberbio corazón enseñan a través del sufrimiento, los procustos de la vida.
Al niño que juega al equilibrista, le pegan si se cae.
Aprende a través del dolor, desaprendiendo la bondad y el amor.
Los analfabetas emocionales, vuelven áspera cualquier transición, agresión, tras agresión a los sentidos y la emoción.
EL DÉSPOTA Y LA TIRANA
Mareaditos en su ladrillo, creyéndose superiores al resto, pensado en someter a su gente, para vanagloria de sus jefes, igualmente enfermos de ceguera voluntaria y permanente.
¡¡¡Pero qué barbaridad su trabajo está muy mal!!! Vuelvan todo a hacer; pero a la medida de mi pie.
Realicen su función y otras dos, vamos muévanse al sonido de mi voz.
¡Un error! ¡Prohíbo el corrector! Están en la mira de mis cámaras que me dicen si se paran.
Trabajen, trabajen, trabajen, hasta que diga yo, como quiera yo, como se me hinche el yo y hasta que se me reviente el YO.
Y no, no hubo una vez, hay muchas veces un déspota y una tirana que presumen diciendo:
Somos los primeros en las estadísticas, cubrimos todas las necesidades…
¡Y sííí! Las cubren… pero para no verlas.

