+Alejandro Gómez Sánchez, fuera del Tribunal de Justicia, por equidad de género; “Combate a la pobreza” al estilo de la Cuarta Transformación

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La Frase:

Yo no deseo que las mujeres tengan poder sobre los hombres, sino sobre ellas mismas.

MARY WOLLSTONECRAFT

CANDIDATOS DE ACUERDO AL DICTADO DEL OFICIALISMO

Alejandro Gómez Sánchezex Procurador General de Justicia Judicial del Estado de Méxicoquedará fuera del Tribunal de Justicia de esta entidad, gracias a una de esas maromas que hoy caracterizan a la justicia en el país y particularmente en suelo mexiquense, gracias a que en su política compensatoria, en la que siempre tendrán preferencia las del sexo femeninoserá reemplazado por una dama, a pesar de haber resultado electo en la dizque elección de integrantes del Poder Judicial y del Tribunal Superior de Justicia que se realizó el pasado domingo 1 de junio.

¿Qué tan legales son este tipo de decisiones que toman los integrantes de un tribunal que se supone que es la encarnación de la “legalidad”? ¿No es suficiente con ganar una elección, sin importar el género al que el vencedor pertenezca?

Pues evidentemente hoy el raciocinio es que no, que hay que nacer mujer para ocupar una responsabilidad del tamaño de ser integrante del Tribunal de Justicia Judicial que, por si fuera poca su responsabilidad, juzgará a quienes hacen justicia en esta entidad, o más bien juzgará, porque aún falta para su renovación, pues, como puede observarse, todavía nos encontramos en la etapa de estira y afloje para definir la más reciente elección que se organizó el oficialismo para prácticamente correr a todos los exintegrantes y acomodar ahí mismo a los suyos, a los allegados, a los que a ellos les interesa ahora que controlen todas las decisiones, incluyendo esas que tienen que ver con la justicia y el comportamiento ético de los futuros magistrados y magistradas.

Alejandro Gómez Sánchez fue un buen servidor públicotuvo un desempeño eficiente en lo que hoy es la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, y tendría capacidad suficiente para desempeñar ese cargo tan importante como lo será el juzgar a los juzgadores; sin embargo, no será así por cuestiones políticas y las cuentas alegres con las que el Tribunal Electoral del Estado de México y el propio de la federación están calificando la elección del 1 de junio, donde es más importante el género de la persona que sus capacidades, antecedentes y, sobre todo, haber ganado en las “contaminadas” urnas de la elección judicial.

Una elección a modo que, ahora se comprueba, fue diseñada y ejecutada desde el oficialismo para que la ganaran aquellos que ellos mismos querían que ganaran, lo que no precisamente es la mejor muestra de democracia que hayamos vivido, sino la antítesis precisamente de la norma que dicha que gane el mejor.

Como Alejandro Gómez Sánchez hay innumerables ejemplos de injusticias que oficializarán los órganos electorales de los poderes judiciales estatales y el federal, por lo que poco valió cada uno de los votos que algunos ciudadanos le confiaron al sistema el pasado 1 de junio.

Ahora solo resta esperar si las decisiones hasta ahora dictadas sobre las rodillas por las y los magistrados electorales se pueden revertir y permitir que ganen los que los ciudadanos eligieron o simplemente se consolidará esta ilegalidad disfrazada de respeto al género y equilibrio de fuerzas entre mujeres y hombres, la cual, evidentemente, nunca ha sido necesaria, pues ellas siempre lucharon por igualdad, no por preferencias e ilegalidad disfrazada.

Las dádivas del banco del Bienestar, mejoraron los ingresos. ¿Usted cree?

“Combate a la pobreza” estilo la Cuarta Transformación

hablando de incongruencias, llama la atención el más reciente reporte sobre la supuesta mejora de la situación de la economía de los mexicanos, con respecto a sus ingresos y gastos. Los números oficiales indican que el promedio de ingresos en este país mejoró casi en 12 por ciento, lo que se determinó de una manera muy simplista: Se midió únicamente los ingresos y egresos del promedio de familias del país, sin tomar en cuenta el origen de los recursos.

Me explico. Según las cuentas de ese sesudo análisis, ahora las familias reportaron haber recibido más dinero que el que recibieron el año inmediato anterior, lo que es inicialmente lógico si se toma en cuenta, primerola inflación y los forzados aumentos en el régimen de salarios mínimos en el país. Así el lógico que se reportaran eventualmente haber recibido más dinero que un año anterior.

Pero lo verdaderamente interesante se descubre cuando se revisan las letras chiquitas del documento, y ahí es donde viene lo bueno. Resulta que el rubro que más hizo que los ingresos de los mexicanos mejoraran, de acuerdo con la retórica oficialista, fue el de transferencias, y en ese aspecto no crean ustedes que se trata necesariamente de transferencias de alguna empresa privada o por transacciones comerciales exitosas. ¡No! A las transferencias a las que se refieren son a las realizadas por el Banco del Bienestar. Es decir, que los mexicanos mejoraron sus ingresos porque el Gobierno de México, a través del Banco de Bienestar, les regaló más dinero que el año inmediato anterior.

¿Es esa una buena noticia? Pues eventualmente no, porque se trata de una economía ficticia que no tiene mayor respaldo financiero, o sea no se están creando más y mejores empleos que impacten positivamente en los ingresos de los mexicanos, sino se trata de programas gubernamentales finitos; es decir, corren el riesgo de que algún día se terminen.

Y entonces aquí la pregunta que surge es muy simple: ¿Si un día de estos a la Cuarta Transformación se le ocurre finalizar alguno o algunos de los muchos programas inventados para regalar dinero, qué van a hacer esas personas que hoy su economía depende directamente de la “buena voluntad” del gobierno federal y estatal?

Es decir, el riesgo de que esos pobres sean en unos meses o años más pobres de lo que son ahora es muy alto, tan alto que podrían sumirlos en pobreza extrema, y habría que tomar en cuenta que seguramente perderán la bonita costumbre de trabajar, porque nadie puede negar que cada vez menos mexicanos tienen una actividad productiva, simplemente se ha enseñado a un gran sector de l población a recibir esa dádiva gubernamental.

Ese es el altísimo riesgo que tiene la política oficialista, a pesar de que evidentemente, al menos por el momento, habrá cada vez más personas agradecidas por lo que reciben en programas como la pensión universal o los jóvenes construyendo el futuro, o como quieran llamarlo en cada entidad del país.

Lo malo es que esa gente que hoy se ve beneficiada no se da cuenta, o no quiere darse cuenta, que esos programas tarde o temprano les resultan más caros; por ejemplo, a la hora de ir a un hospital en busca de servicio y medicinas, y no encuentran ni una torunda con alcohol. Ellos tienen que enfrentar esa triste realidad e ir a comprar sus medicamentos o buscar una consulta en algún hospital privado, donde seguramente se gastarán mucho más que lo que reciben de su beca solidaria.