Amor, amor, amor…
Ilusión
Haz a un lado los besos
que caminaron en tu cuello,
regala al viento
los orgasmos suicidas
que desfilaron en tus muslos.
Báñate de caricias nuevas,
golpea con otra lengua el calor de tu vulva,
camina sobre el mar de otra espalda,
respira el oxígeno de otro puerto.
Sí imprégnate de caricias nuevas,
que tus pezones sean alimento de otro buitre,
deja a tus nalgas correr en las espinas
de un reloj sin tiempo,
alienta a tus manos
para que se escurran en otra piel.
Permite por favor,
ser yo,
y no mis sueños,
quien te haga el amor.
Anhelo
Cuando la rosa suelte sus pétalos
y la luna no encuentre reflejo en mis ojos.
Cuando en la fuente deje de caminar el agua,
y mis muslos se nieguen a dar un paso más,
y mis manos se aferren a las ramas de un árbol
que no recuerdo en mi habitación.
Cuando en está cama húmeda
donde se restriega el desierto de mi cuerpo
y mi frente de otoño,
no escuché el llanto de las velas.
Cuando mil voces
no hagan eco en estos oídos casi muertos,
y la ventana renuncie a derramarme
el eco de las olas.
Cuando por esa puerta
ya no penetre más que el vaho de la demencia,
y los hilos que me mantienen
se hayan deshilachado.
Me niego a perder la ilusión.
No quiero dejar de respirar
para seguir a tu lado.
Nocturno
Se apagó la luz.
Sé que duermes.
Mis dedos abrigan tu sexo.

