CASA
Tengo una casa nueva.
Es una casa hermosa.
Me gusta mucho, mi casa.
*
Con el tiempo le encuentro pequeños defectos.
Algunas cosas se han descompuesto.
He tenido que tirar muros y construirlos de nuevo.
Y a veces duele.
*
Ha soportado las inclemencias del tiempo:
el frío, el calor, los días y las noches.
Incluso temblores
y hasta una pequeña inundación.
*
La he remodelado y la he pintado otra vez.
He resanado sus paredes,
le he cambiado de color con los años.
Ahora es más azul que nunca.
*
Le he puesto cuadros, plantas, muebles
que con el tiempo también he cambiado.
He sustituido las llaves y algún vidrio roto,
he emboquillado de nuevo partes del piso,
he reparado los escalones
y, como medida precautoria, la impermeabilizo
de cuando en cuando
para evitar la humedad y las goteras.
*
La limpio constantemente
para sentirme feliz y en paz dentro de ella,
para que sea agradable habitarla,
para habitarla mejor.
*
Y ahí está.
Sigue en pie.
*
Esa casa está llena de mí
y yo estoy llena de ella.
*
La he visto crecer y transformarse,
he dejado de mover sus muros,
y disfruto ver la luz entrar por sus ventanas.
Y aunque ya no es una casa nueva,
cada día me gusta más;
sé que como toda casa viva,
necesita cuidado,
porque esa casa es… el amor.

