Dos poemas
¡Alborada!
A mis oídos ya no le cabe
el bullicio de los versos,
de sueños y palabras.
A mis ojos el torrencial
que brota en cascada de
anhelos
Mi nariz en fragancia de
lejanía sembrada en los
recuerdos
Besos prisioneros
queriendo liberarse
El corazón en tempestad
de suspiros y latidos,
como estampida que ruge
cabalgando el horizonte.
Mi piel en mapa de ilusiones
despertando caricias.
Un río de sensaciones
entretejiendo mi espalda
en hebras de filigrana,
en
silenciosa
alborada.
Koro.
Trioleto
Te quise porque te quise
y que grato fue encontrarte
¡Tan lindo que fue abrazarte!
Te quise porque te quise
y aunque ya no lo precise
nunca dejaré de amarte.
Te quise porque te quise
y que grato fue encontrarte
Koro.

