Ignacio López Tarso, en agradecimiento por su obra y en celebración por su vida
José Martí solía decir que honrar honra, y es que honra a las personas poder demostrar respeto hacia quienes admiramos, poder realizar muestras de cariño hacia las personas que se lo ganan, tal es el caso de Ignacio López Tarso, quien hasta hace unos pocos días nos permitía seguir aprendiendo de su larga experiencia de vida. Más allá de hablar de su basta carrera cinematográfica y teatral, López Tarso era una persona que imponía razón cuando hablaba y era un deleite escucharlo hablar.
Es importante destacar que López Tarso, lamentablemente falleció a unas horas de la emisión de los premios Oscar, esto no implica que exista cierta relación entre ambas situaciones, pero si permite resaltar los logros del primer actor dado que hay que recordar que Macario, protagonizada por López Tarso fue la primer película mexicana en ser nominada a un premio Oscar, es decir, quien abrió puertas a los mexicanos en Hollywood fue López Tarso a través de su interpretación de Macario, quien se debate entre el diablo, Dios y la muerte, siendo una representación espectacular de la cosmovisión de la cultura mexicana.
López Tarso, participo en repetidas ocasiones en distintas obras de teatro y telenovelas, en todas sabía ganarse al público. López Tarso, también, de voluntad inquebrantable, siempre apoyó sus propias convicciones políticas, situación que realizaba como un caballero, nunca ofendiendo a nadie e imperando su percepción particular por la visión que los años le dieron. Un amante de la cultura, que en pocas palabras llenaba su copa y la compartía con los demás.
No debe pasar a la historia solamente por su interpretación, debe quedar en la memoria de las personas por ser un ejemplo para los jóvenes, que, a pesar de no coincidir, debemos llenarnos de esa convicción; en ese sentido, resultó bastante agradable que le otorgaran el doctorado honoris causa en la Universidad de Ixtlahuaca, CUI de la cual soy egresado, dado que no fue un regalo para López Tarso, fue un regalo para toda la comunidad universitaria reconocer y honrar a dicho actor.
La Universidad es un acto revolucionario, rompe fronteras y crea lideres, por lo que ha sido un honor tener las enseñanzas de López Tarso, que esta y la juventud que la respalda siga levantándose en su memoria, que siga expandiéndose y fomentándose la cultura y el desarrollo tecnológico, que se quede el animo de no rendirse que compartió López Tarso, y que se reciba con dicha el próximo Teatro Universitario “Ignacio López Tarso”.

