¿Sabes cómo formar un equipo de trabajo de alto rendimiento en tu empresa?
El trabajo en equipo es una capacidad altamente valorada en el mercado laboral. Es una de las características con más demanda en las empresas. Surge de la necesidad de mejorar rendimientos, actitudes y lealtad del grupo de trabajo. ¿Pero que tan fácil es formar un equipo de trabajo de alto rendimiento en tu empresa?
Es casi una norma que los equipos de trabajo pasen por varias etapas, su formación es un proceso gradual, requiere tiempo y habilidad. Estoy segura que ustedes –mis queridos lectores– se van a identificar con ellas, ya que en algún momento todos hemos pertenecido a un equipo, no sólo de índole laboral.
Etapa 1. Familiarización. Cuando una empresa abre sus puertas, las personas que se integran a su ambiente laboral, generalmente no se conocen, los integrantes del equipo están a la expectativa, los diálogos son superficiales, no queremos profundizar con la idea de saber qué terreno estamos pisando, sino indagar primero, como son todos y cada uno de los que forman este equipo, evitamos a toda costa estar en desacuerdo y, al mismo tiempo, vamos categorizando de acuerdo a nuestra percepción. –Seguro, está persona es muy enojona, parece que esa linda chica es muy amable– y así con cada uno de ellos.
Etapa 2. Identificación de las metas del equipo. En esta etapa, nos empezamos a preguntar ¿cuál es el propósito del equipo, cuáles son los objetivos a los que debemos llegar? comenzamos a expresar nuestra opinión con cierta cautela, pero como cada persona tiene su percepción de lo que debería ser, es en esta etapa donde empiezan a surgir los conflictos y a sobrestimar la contribución de cada miembro. Por ejemplo: me ha tocado escuchar que dicen frases como –pero si yo tengo más tiempo laborando, ¿que me va a enseñar a mí un niño que apenas se graduó de la universidad?– y como ese ejemplo, muchos más. En esta etapa pueden ser tan fuertes los conflictos que éstos terminan desintegrándose y varias personas se apartan de la compañía.
Etapa 3. Expresión de preferencias personales. Aquí, suele pasar lo que a ningún líder le gustaría que se dé en su equipo, los que lo forman no sacan todo su potencial ya que se cuestionan quién se llevará el crédito por el trabajo realizado. Como es habitual, unos trabajan mucho y otros lo suficiente o tal vez menos que esto, así es que por qué se va a llevar el crédito todo el equipo si los que en realidad trabajamos somos sólo dos, se preguntan. Se empiezan a formar alianzas, se separan mujeres, con mujeres, o nacionalidad con nacionalidad, o de acuerdo a edades. En esta etapa los chismes y rumores están a la orden del día, hay desconfianza y es por esta razón que dejan de escucharse entre sí, ya que están seguros de tener la razón.
Etapa 4. Negociación. Es tan fuerte la etapa 3 que el trabajo se convierte en una carga, ya no se sienten entusiasmados, al mismo tiempo se dan cuenta que no están avanzando, que el esfuerzo no está dando los suficientes resultados . Así es que empiezan a reaccionar y a hacer conciencia que debe haber un cambio que los lleve a obtener mejores resultados. Surgen varios líderes que empiezan a dominar e influir entre sus compañeros para llevarlos a identificar sus metas personales y motivarlos a avanzar, así es que empiezan a establecer negociaciones y algunos miembros inician sacrificando parte de sus metas personales para coincidir con las del equipo.
Etapa 5. Consenso. Por fin, se esta viendo un avance, integración entre los compañeros, las personas se sienten cómodas y felices, muchos miembros están dispuestos a sacrificarse sus metas personales, las preferencias se ajustan y se acomodan a la de los demás, hay una escucha activa, se comparten responsabilidades, se incrementa el apoyo interpersonal y por ende la creatividad, los miembros por fin, perciben un espíritu de equipo, el esfuerzo rinde sus frutos.
Por fin inicia el camino de un equipo eficiente pero… ¿Qué importancia tiene saber todo esto? Es vital para los dirigentes o líderes comprenderlo, ya que es la base para establecer estrategias. La formación de un equipo exitoso puede tardar años, esto conlleva a la pérdida de utilidades por la falta de eficiencia y compromiso, se puede perder mucho, son costos enormes que, en ocasiones, si no se conoce el tema, no es fácil detectar el verdadero problema.
Si estamos conscientes de estas etapas y sus posibles consecuencias, entonces estableceremos las estrategias adecuadas que solucionarán las posibles consecuencias, resolvemos problemas incluso antes de que estos surjan, provocaremos que el camino se acorte y así ahorraremos mucho tiempo para llegar a la etapa de Consenso.
Inicia preguntándote quién eres como empresa, prepara o modifica tus manuales de ética, valores, filosofía, que marquen el rumbo y el actuar de manera clara de este grupo, realiza capacitaciones constantes, dinámicas de integración, etc.
Hay un hotel en Cancún que implementó una estrategia que me encanta, sus empleados cada que se saludan lo hacen poniendo la mano en el corazón. Esto tiene mucho significado, el hacerlo, les recuerda constantemente que son un equipo, que todos están para apoyarse, siempre deben tener una mentalidad positiva, la importancia de escuchar a sus compañeros y no prejuzgar, todo para un bien común, para hacer a los clientes felices y lo más importante, para tejer la madeja que los llevará a cumplir sus metas personales a travez del crecimiento de la empresa.
Por lo tanto, mi querido lector, si estás formando una empresa, toma esto en consideración antes de contratar a tu personal, te darás cuenta como el camino hacia la formación de un equipo consolidado de alto rendimiento, se aligera, si ya tienes tiempo como empresa, realiza un diagnóstico para descubrir en qué etapa se encuentran tus equipos y pon en marcha las estrategias para devolverle la salud a tu organización.
Aplícalo y platícame cómo te resultó, me encantaría saber tus comentarios.

