Salud

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Un sector esencial, eso lo hemos aprehendido a golpe de riesgos y hazañas de los profesionistas que integran el sector salud. Un sistema de salud es más que una organización, a veces se disfraza de institución, y la mayoría de las veces, hace mendicidad para obtener recursos. No es otro el objetivo más que el ideal de mejorar la salud de la población, pero no, tecnócratas del mundo, un sistema de salud no se mantiene solo, necesita personal, finanzas sanas, suministros, comunicaciones y especialmente dirección. Los tratamientos proporcionados deben ser de calidad y los servicios de calidez para responder a las necesidades de la población, todo esto con justicia y constitucionalidad.

Los sistemas de salud  mejoran la vida de las personas de forma tangible, se salvan  mediante la intervención sanitaria y aplicación de medicamentos, las enfermedades potencialmente mortales para las que existen vacunas, se mantienen a raya mientras crece la población beneficiada por la vacunación. Las familias acceden a mejores estados fisiológicos por el saneamiento de comunicados y el asesoramiento nutricional, además nada como la asesoría nutricional en un país donde la desnutrición y obesidad pelean por los porcentajes mayores de niños en edad escolar, dice la OMS el principal responsable por el desempeño global del sistema de salud de un país es el gobierno, pero también resulta fundamental la buena rectoría de las regiones, los municipios y cada una de las instituciones sanitarias.

Y así había sido mientras se pudo. En las últimas semanas, el Sector Salud en México se ha acercado a un predecible, pero imperceptible cuello de botella. Entre la saturación de hospitales por coronavirus y el incesante empeño de conseguir insumos para atender la insuficiencia respiratoria, el Sector Salud Mexicano parece desquebrajarse por el lado más sensible, la falta de medicamentos y materiales de curación. ¿Es posible esperar para la población afectada? Todo  indica que no, que las especialidades farmacéuticas constituyen las únicas armas para abatir la enfermedad, para paliar el dolor. Mientras tanto, funcionarios negociadores sin bata blanca, lentamente firman hojas y hojas de contratos que demorarán bastante en entrar en vigor.

Alguna vez se le llamó a éste, el país de no pasa nada, no hay mejoría de las condiciones de pobreza, corre riesgo la finanza pública, las exportaciones, las fuentes laborales urbanas y rurales, la inflación amenaza al ciudadano. Salud es no enfermarse, por el momento no se puede.