Seguridad ciudadana
La vulneración constante a la seguridad pública, así como la falta de políticas públicas encaminadas a la prevención y erradicación de la violencia, dieron paso a nuevos conceptos de seguridad los cuales permiten la implementación de acciones concretas en pro de las personas. Entendemos como seguridad a la ausencia de riesgos y amenazas, ello de manera general. Los conceptos de seguridad se han ido adecuando en atención a las necesidades y características de la sociedad, dejando claro que entre ellos se complementan para un mejor panorama social.
La inseguridad, los altos niveles de violencia, así como la indiferencia social rebasan los factores de protección con los que cuentan las comunidades. Lo anterior denota que el Estado y sus autoridades correspondientes, necesitan de la participación de diferentes actores para lograr los resultados esperados. La corresponsabilidad de la sociedad civil, entes privados y el Estado permite fortalecer los vínculos de confianza y protección, así como el sistema judicial en el marco de respeto de los derechos humanos.
Para lograr el desarrollo humano es necesario observar la seguridad ciudadana, ésta se considera como un elemento primordial que el Estado debe proveer. Este elemento va de la mano con la participación ciudadana la que hoy en día se ha ido fortaleciendo con el uso de las redes sociales. El incremento poblacional en las ciudades ha traído el aumento en las tasas de violencia y criminalidad, es evidente que debido a los constantes cambios culturales y tecnológicos la sociedad va encontrando distintos rumbos que le permiten o en su caso le impiden su desarrollo.
En contraste se encuentra la desorganización social, la cual hace necesaria la implementación de estrategias de control desde las comunidades. Para ello se debe fortalecer la comunicación, coordinación, participación y el sentimiento de pertenencia. En diferentes comunidades se han desarrollado grupos vecinales que, ante la falta de respuesta por parte de las autoridades, han decidido actuar desde sus ámbitos para resolver los problemas que en ellas se encuentran. Se tienen como precedente para así demostrar los alcances que la organización y unidad pueden tener.
La seguridad ciudadana ubica a las personas como eje prioritario de las iniciativas y políticas públicas en materia de seguridad. Todos tienen derecho a la seguridad en cada uno de sus aspectos y rubros, pero el derecho a la seguridad ciudadana marca su diferencia al requerir en gran parte de la participación de la ciudadanía. Existen limitaciones a esta prerrogativa, como la falta de condiciones para impulsar la participación ciudadana efectiva, la falta de implementación y evaluación de las políticas de seguridad ciudadana y la falta de articulación entre los diferentes órdenes de gobierno.
La participación efectiva contribuye a la consolidación de estrategias de seguridad que abarquen los diferentes territorios y grupos en situación de vulnerabilidad. Es preciso referir que la seguridad es responsabilidad que compete a toda la población; empero, es necesario que el Estado y la sociedad participen de manera articulada. Este concepto de seguridad ciudadana complementa a la seguridad pública, debido a que reconoce como necesario la transformación de ideas culturales y sociales, al tenor de lograr una cultura de paz.
Las necesidades cotidianas y el pleno respeto a los derechos humanos son el centro de estas políticas. Asimismo, incorpora como complemento aspectos como el derecho a la ciudad, a la movilidad, entre otros. Es un deber de la sociedad dejar atrás la indiferencia que solo logra dividir a la sociedad; si bien las malas noticias, los índices de violencia e inseguridad han causado desmotivación, falta de interés y miedo, debe prevalecer las noticias que resaltan la participación ciudadana, los vínculos entre el Estado y la sociedad.
En nuestras manos se encuentra la posibilidad de logra esa sociedad que se quiere, quien mejor que los ciudadanos para realizar un listado de sus necesidades, problemas e identificación de focos rojos de inseguridad. Es necesario organizarse para llegar ante las autoridades y hacer exigible una respuesta a los conflictos que se tienen, motivar a más personas para que participen, dejar de lado las quejas y ponerse en acción permitirá acercarnos a mejorar las condiciones sociales y hacer valer con plenitud los derechos humanos.

