Semáforo
Rojo. Paralice toda actividad, no salga, no coma en el exterior, no aspire polvos o gases si no es a través de filtro microporoso 95. Regrese a su raíz aborigen, pida, dance, implore para que esto no actúe con toda su letalidad. Desempolve su contraseña electrónica para compras por internet. Si trabaja en sector esencial defendiendo su propio trabajo de la extinción, este semáforo no es para usted.
Naranja. Sesenta días de arrepentimientos, confesiones y pedimentos de perdón malogrados. Menús sin fibra, agua embotellada y mucha, mucha azúcar. Si no es minero, constructor o fabricante de autos podrá soñar con salir.
Amarillo. Setenta y siete días de ansiedad y trastorno del carácter, tal vez de la personalidad, las uñas destrozadas, un nuevo tic nervioso y un centenar acumulado de horas de insomnio, puede asomarse a las puertas y modelar la colección de cubrebocas adquirida por servicio de paquetería internacional.
Verde. Usted no ha visto nada. Noventa días que se resumen en Esto nunca pasó, nadie se dio por enterado del número de enfermos recuperados después del sepelio o cremación de la estadística. Lave, lave, lave manos y conciencia hasta desteñir la memoria de lo que fue algo así como un largo periodo de hibernación o un experimento del darwinismo interestelar.
Rojo. ¡Oh,no¡ Rojo otra vez. Paralice toda actividad, no salga, no coma en el exterior, no aspire polvos o gases si no es a través de filtro microporoso 95. Regrese a su raíz aborigen, pida, dance implore para que esta no actúe con toda su letalidad. Desempolve su contraseña electrónica para compras por internet. Si trabaja en sector esencial, este semáforo no es para usted.

