El Dinero no es el problema
Estoy seguro que prácticamente todos hemos oído pronunciar alguna vez la palabra ahorro, y también la importancia de éste en nuestra vida.
Para bien o para mal vivimos en mundo capitalista donde el dinero marca la pauta; reza un viejo adagio: el que tiene el oro hace las reglas y tristemente así es. ¿Cuántas veces, los que son empleados y trabajan para alguna empresa transnacional o mediana, incluso pequeña, deben acatar las órdenes del patrón?, es decir, de la persona que paga sus quincenas. O ¿Qué me dicen del padre de familia que lleva el sustento a la casa? Bueno, también en estos tiempos la mujer ya ha tomado un papel preponderante en cuanto al aspecto laboral se refiere. Ambos, papá y mamá, al ser proveedores del hogar, imponen las reglas que los hijos, que no aportan económicamente, tendrán que seguir si desean continuar viviendo bajo el mismo techo.
Incluso en las relaciones de pareja, si uno de los que la conforman, ya sea hombre o mujer tiene un ingreso económico más alto, invariablemente definirá el rumbo de la relación. Así es, tristemente todo parece reducirse a Dinero.
Y eso está bien, porque me decía un maestro que Si el Dinero es el problema, entonces no hay problema, refiriéndose a que todo en este mundo tiene solución.
Lo que menos pretendo es, querido lector, agobiarlo con tantos ejemplos, pero me parecen necesarios para poner todas las palabras en contexto y que no me considere usted, una persona frívola que sólo piensa en la cuestión monetaria y que antepongo el tener al ser. No, no, no. Nada más alejado de la verdad. Si le hablo de Dinero lo hago desde la perspectiva integral, ya que, cómo manejamos nuestras finanzas dice mucho de quién somos en realidad; es el último aspecto en donde se refleja cómo está nuestra vida en lo personal, espiritual, familiar, laboral, etc.
Muchas personas creen que su problema es el Dinero y no es así. Realmente su problema tiene que ver con hábitos, tanto físicos como espirituales que, una vez que son corregidos o atendidos, traen por añadidura el beneficio económico. Y es ahí, donde, precisamente nos damos cuenta usted y yo, que lo que decía mi maestro respecto a que Si el Dinero es el problema… encaja perfectamente, ya que el problema que se tenía se arregló corrigiendo algunos hábitos o malas prácticas y que no necesariamente involucraban el aspecto económico y sin embargo tuvo su repercusión en el tema monetario. Si simplemente hubiera conseguido un dinero extra, solicitado un préstamo o ganádose la lotería, no se hubiera resuelto el problema de raíz, ya que al acabarse el dinero extra que sirvió para tapar momentáneamente el problema, dejará al descubierto éste, y quizá hasta con más consecuencias agravantes, aunado a que, además probablemente ahora tenga que cargar con una interminable deuda sobre sus hombros.
Por eso, cuando vea usted que está teniendo un problema mal llamado económico, piense bien y analícelo a fondo y descubrirá por usted mismo que si el Dinero fuera el problema, entonces no habría problema.
Seguramente se preguntará: ¿Cómo voy a analizar el problema?
Ah, pues lo invito a que siga leyendo mi columna para descubrirlo.

