INDEFINIBLE ES EL TIEMPO…
Indefinible es el tiempo, pareciera un juego de palabras para decir,
pero no, nosotros no lo podemos definir, planeamos definirlo y cuando
creemos que lo logramos, nos vuelve atrás y tenemos que continuar
caminando y viviendo el tiempo a su antojo.
Para mí era y es un placer caminar por las calles empedradas y brillantes,
por el chipi chipi de mi ciudad natal, apacible y hermosa. Cuando
me encuentro en ella detengo el tiempo y me quedo en un pequeño café,
con sus mesas pequeñas con impecables manteles almidonados, ¿otra
época, verdad? Pido café y de mi bolso tomo cuatro libros de mis poetas
preferidos; Sabines, Neruda, Cortázar y Benedetti, los amo y me hacen el
momento, el sabor del café se impregna en el paladar como los poemas en
mi alma, no puedo definir a ciencia cierta por qué siempre detengo mis
pasos en este lugar, observo a las personas alrededor mío y todos están
inmersos en sus pensamientos mientras las volutas de humo de sus
cigarrillos se elevan más allá, dibujando figuras en el cielo.
Observo, pienso, y no me dice nada esta imagen. Siento que estoy dentro de una fotografía de muchos años, de mucho tiempo, ese tiempo que revolotea en mi mente
queriendo encontrar una respuesta a lo que ha sucedido en mi definir el
tiempo. Salgo de este lugar cabisbaja y triste, con deseos de llorar y lloro,
y la llovizna me pega en el rostro y me hace bien, necesito recuperar mi
aplomo, necesito sonreír y cerrar los ojos a los recuerdos que el tiempo no
olvida y me hace recordarlos con brusquedad.
Pasó mucho tiempo, para que volviera a caminar por esas calles, se me
fueron los años, no pude retener el tiempo de otra vida que siempre caminó
a mi lado, no me di cuenta como sí se definía su tiempo, sólo se ahora que, sí, el tiempo me dio un fuerte golpe en el corazón.
Me veo en este tiempo caminando por la calle empedrada, todo ha cambiado,
el pequeño café cambió, la decoración ya no es la misma, ya no es lánguida
y envolvente, yo tampoco soy la misma, sin embargo, sigo buscando definir
el tiempo, hoy en mi bolso llevo un poemario llamado: Indefinible es el Tiempo.
Indefinible es el tiempo, como tú sonrisa
como tus largos abrazos,
como caminar por las piedras abrazados
como nuestro rostro mojado por la brisa,
como las volutas de humo del cigarro…y
seguimos caminando…sin prisa, tomando
el tiempo de la mano.
El tiempo indefinible, me ha besado,
Y yo le digo calla…te seguiré buscando.

