La agricultura y el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS 2)

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Este mes ––el 9 de septiembre––  se celebra el Día Mundial de la Agricultura y ante un panorama complicado desde hace algunos años para el campo mexicano nos preguntamos ¿cómo celebrar este día mundial?, es importante por un lado reconocer que la agricultura en nuestro país es una importante fuente de alimento, ya que de ella depende la alimentación primaria de millones de personas, asimismo es una de las actividades económicas con mayor relevancia, esto, porque genera gran cantidad de empleos en el país.

Es importante resaltar que en México aproximadamente se cultivan 200 productos agrícolas, entre los más importantes se cuentan el maíz, el frijol, el trigo, el arroz, el sorgo, la caña de azúcar, el tomate, el chile y las oleaginosas por la alta producción de aceites derivados de sus semillas.

En los últimos años, se ha registrado un aumento en la actividad agrícola, actualmente, la agricultura ocupa el 3er en la producción de alimentos en Latinoamérica y 12º a nivel mundial, con una producción estimada de 280 millones de toneladas de alimentos.

Esta actividad también incide en el aumento de la exportación de productos mexicanos al extranjero debido a la calidad y a la amplia gama de productos con los que cuenta, lo cual repercute positivamente en su potencial de desarrollo a través del crecimiento de la demanda interna y permite generar una mejor articulación regional, mayor equilibrio social e integración nacional.

Por otro lado, es también importante reconocer que actualmente nuestros sistemas agrícolas están degradando simultáneamente la tierra, el agua, la biodiversidad y el clima a escala mundial. Por lo que es fundamental concienciarnos al respecto, la Organización de las Naciones Unidas advierte que “la agricultura desempeña un papel clave y directo en la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS 2) para poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y mejorar la nutrición, y promover una agricultura sostenible”.

Actualmente, se analizan las dificultades que enfrenta el sector de la agricultura, es trascendente el apoyo gubernamental y privado para optimizar las labores del campo en beneficio de la sociedad. Asimismo, aunar esfuerzos para el desarrollo de tecnologías flexibles que ayuden a incrementar la productividad de la tierra, a partir de la disminución del impacto ambiental, así como apoyar la mejora de las condiciones laborales y económicas de campesinos y pequeños productores.

Dicho organismo internacional insiste que “se necesita un nuevo paradigma de crecimiento ecológico de la agricultura inclusiva, y esto se puede lograr a través de cuatro acciones: considerar la agricultura como un contribuyente clave a múltiples ODS, no sólo al ODS 2 sobre el hambre cero, construir coaliciones intersectoriales, transformar nuestros sistemas financieros y avanzar en la investigación y la educación”.

Estas acciones, sin lugar a dudas pueden favorecer la alimentación de manera que sustenten nuestros ecosistemas, empoderen a las comunidades locales y construyan ciudades más resistentes. La esperanza en este sentido está enfocada en la tecnología, pues los avances científicos están mejorando exponencialmente el potencial de los nuevos sistemas agrícolas, esto fortalecerá no solo la seguridad alimentaria, sino también se estará protegiendo la biodiversidad.

Referencia

ONU (Organización de las Naciones Unidas), “La agricultura en el siglo XXI: un nuevo paisaje para la gente, la alimentación y la naturaleza”, https://www.onu.org.mx/la-agricultura-en-el-siglo-xxi-un-nuevo-paisaje-para-la-gente-la-alimentacion-y-la-naturaleza/, consultado en septiembre de 2021.