Martes con M de Mito: El Capitalismo es bueno y el Comunismo es malo?
Este mito es quizá el más fuerte de todos, o por lo menos uno de los más resistentes. Ya que en eso, se basa prácticamente toda la economía occidental tal y cómo la conocemos hoy en día.
Comunismo vs. Consumismo
Ya hemos visto, que después de la segunda Gran Guerra, surgieron dos bloques, el Capitalismo representado principalmente por Estados Unidos y el Comunismo, liderado por la incipiente Unión Soviética y que el mundo apostó por el primero de ellos. Pero vayamos más atrás. Carlos Marx, un filósofo originario del ahora extinto imperio prusiano, se dio cuenta de la desigualdad que imperaba en la Inglaterra imperial que estaba industrializándose.
No hace falta ser un genio para conocer cómo se había formado el imperio británico: sobre las espaldas sangrientas de sus súbditos. Ya en la literatura de la época se hacía referencia a la expansión del imperialismo británico: Un inglés puede dar la vuelta al mundo sin salir del imperio, …este pedazo de tierra seguramente ya fue reclamado por Inglaterra… etc. Ya vimos que la ambición humana no conoce límites, y desafortunadamente muchas cosas no estaban reguladas, como el trabajo: no se conocían ni se respetaban los horarios laborales, tampoco las edades, la adolescencia fue un descubrimiento de la Revolución Industrial porque anteriormente los niños pasaban en automático a convertirse en hombres al cumplir los 12 años.
Las jornadas, como en el campo eran de sol a sol, sin vacaciones ni prestaciones a las que estamos tan acostumbrados hoy en día –como el seguro médico, pensiones etc.– Marx, se dio cuenta de todo ello y criticó severamente la industrialización y cómo se hacía a un lado al pobre ser humano. Lo que hizo el filósofo prusiano fue condenar el sistema desalmado de la industrializada Inglaterra. Lo que sucedió es que sus ideas fueron tomadas y aplicadas para usarse en la campesina Rusia, que distaba mucho de su pariente– inglesa. Pero que compartían algo en común: la miseria extrema de una parte de su población, que en un Rusia era mucho mayor.
En los libros de Historia puede encontrar cómo es que la población rusa, harta de las desigualdades de la época, –igual que en Francia, poco más de un siglo antes– irrumpe en Palacio y mata a sangre fría a la familia imperial. Dando fin a todo un legado de zares y emperadores. Rusia se queda sin cabeza y comienza una lucha por el poder, Lenin, luego Stalin y éste manda a matar a Trotsky en el benévolo México de principios del siglo pasado.
El Comunismo, es, en el papel, una excelente teoría que puede reivindicar a la humanidad. Pero se olvida de algo muy importante: que el ser humano es ambicioso por naturaleza y tiende a la comodidad. Entonces lo que se planeta como un piso parejo para todos y que se tengan igualdad de oportunidades, crecimiento y desarrollo, termina siendo un techo parejo para todos, donde nadie puede crecer, ni desarrollarse. Y no lo digo yo, lo dice la Historia misma. La gran Rusia cayó dos veces en menos de un siglo –1917 y 1989.–
El Comunismo se sacó del papel, se puso en práctica y vimos que degeneró en sistemas dictatoriales y totalitarios: Berlín; cuando el muro fue derribado ¿a qué parte corrió la gente a ponerse a salvo?, o mejor dicho ¿de qué lado del muro escapaba la gente, arriesgando incluso la vida?; Cuba, ¿hacía dónde se embarcaba la gente en una balsa arriesgando también la vida, para salir de la isla?; Corea del Norte: ¿por qué no se puede visitar libremente ese país comunista?, ¿sabe que al igual que en Berlín, familias enteras fueron separadas cuando se dividieron las dos Coreas?
Ahora, no quiero decir con todo esto que el Capitalismo sea la opción, a lo largo de todos estos escritos lo he criticado también. Que la gente tenga que trasladarse durante dos horas a sus lugares de trabajo; que la gente hoy en día más que trabajar para vivir, viva para trabajar, que se nos considere como números sin alma ni sentimientos, que se nos tenga cautivos en una isla de consumismo, que sirvamos a un sistema que nos quiere enfermos y necesitados, para comprar todo, el libre mercado, voraz que no respeta reglas ni estatutos, el acelerado crecimiento de problemas mentales, como la ansiedad, estrés, depresión.
En la capitalista Corea del Sur, la gente sufre mucho por llegar a ser exitosa tal como lo indica el sistema. Entrar a la Universidad, encontrar un buen trabajo, conservar un cuerpo delgado y blanco durante toda la vida, tener el suficiente dinero para poder pagar los montos acordados cuando se les invita a una boda. Los tokiotas no están tampoco muy felices. En la capital nipona existen un sinnúmero de redes anti-suicidios en los edificios; existe un bosque preferido para ir a suicidarse. Abundan los hoteles cápsulas donde la gente sola, va y hace uso de esas camas. Tristemente existe mucha represión tácita en el sistema Capitalista. La Gentrificación, el encarecimiento de los inmuebles, etc.
La finalidad de todos estos escritos es que usted, benévolo lector, encuentre una forma de capotear el sistema opresor en el cual vivimos. Desafortunadamente no podemos cambiar de la noche a la mañana el mundo en el cual vivimos, pero hasta que no reviente el actual sistema tenemos que aprender a manejarlo y sacar el mejor provecho de él.

