¿Son Acaso las Infancias Heridas, Garantía de un País Violento?
Paula Sepúlveda Kischinevzky nos cuestiona si las infancias heridas, son garantía de un país violento, y comenta que ojalá no tuviéramos que generar políticas o estrategias para proteger a las infancias. Me encantaría decir que hemos sanado nuestras heridas y entendemos que las infancias son sagradas y garantía del porvenir. Pero no es así, a pesar de todo lo que ya sabemos los abusos siguen y siguen, llegan a niveles que hieren comunidades y algunas veces basta darse una vuelta por algún rumbo denso de la CDMX, a la luz del día, para atestiguarlo con ojos propios.
Y es que explica que las adulteces siguen cometiendo abusos, heridas y arrastrando a las y los niños a continuar el camino de las enormes decisiones que muchas veces se deben de tomar, sin acompañamiento, contención o atención alguna. Las infancias no tendrán más opción que encontrar el camino para sanar y eventualmente se pagarán terapia. ¿Y los que no tengan los elementos para hacerlo? Ellas y ellos llegarán a la adultez con los recursos que les sea posible, algunxs podrán sanar por sí mismos, otrxs encontrarán contención en las otredades que encuentren, pero muchxs otrxs buscarán consuelo en sustancias y en el peor de los casos, reproducirán la violencia de la cual son víctimas.
¿Qué otro futuro podríamos esperar para esas infancias? Simplemente cuando paramos en un semáforo y están esos niños y niñas en la esquina parados de cabeza con unas pelotas o globos, ¿qué imaginamos para su futuro? Y las infancias que viven en el sistema de alcantarillas de las ciudades ¿con terapia sanarían? El problema es gigante y combinado con una enorme cantidad de aristas y vulnerabilidades. También es primordial y debería ser una prioridad por sobre muchas otras.
Pero, ¿en qué están las autoridades que cuidan a las infancias de nuestro país? ¿Es acaso mejor poner a resguardo del DIF a estos niños y niñas? ¿O albergues? ¿Estarán más protegidos? ¡Qué miedo! Nadie lo dice, pero lo pensamos. Nuestras instituciones no nos brindan confianza y eso es gravísimo. Es profundamente serio. Lejos de ser un aliado, una protección, un espacio de seguridad, nos vulneran más, nos revictimizan.
Las infancias son por naturaleza resilientes. Se adaptan a su realidad, desarrollan habilidades increíbles para sobrevivir a las inclemencias de sus vidas. Son capaces de refugiarse en la imaginación, en la fantasía y crear mundos paralelos para sobrevivir. Se abstraen de la desgracia de una manera increíble. Es ya en la adultez que las heridas de la infancia afloran y se manifiestan, es ahí donde cobran la dimensión del daño que les hicieron.
No debería sorprendernos la violencia e inseguridad que vivimos cuando tenemos a nuestras infancias tan lastimadas, cuando las vemos en las calles pidiendo dinero, colgando del brazo de sus madres, que también son niñas, cuando han sido violadas sistemáticamente, cuando han tenido que aprender a golpes cada día y cada hora de sus vidas. Cuando han tenido hambre siempre o han sido arrastradas a moverse de sus lugares de origen por motivo de la violencia o la carencia. O simplemente cuando son víctimas de la indiferencia en un contexto de desigualdades infranqueables e incomprensibles.
La organización Reinserta realizó un estudio en 2022, Exposición a la violencia en la infancia y adolescencia de personas privadas de libertad (https://reinserta.org/wp-content/uploads/2023/10/Estudio Reinserta_2023.pdf), en el cual se establece que nueve de cada 10 presos vivieron rodeados de algún tipo de violencia durante su infancia. El estudio detalla una serie de componentes y elementos que deberían sonar en las alarmas de todos los parlantes y equipos móviles del país, además de que sugiere acciones concretas de política pública que vale la pena que las autoridades estudien cuidadosamente y considerar su eventual implementación.
Ignorar esta realidad y sostener la indiferencia ante las infancias de nuestro país, garantiza un futuro violento del cual no podemos sorprendernos y el no exigir a nuestras autoridades que sea una prioridad nos hace también responsables.
*Licenciado y Maestro en Periodismo
lurame_3@hotmail.com @luciorm

