Un año en poderedomex (II)

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Durante el desayuno de colaboradores de poderedomex que tuvimos el sábado 15 de diciembre, recordamos con Guillermo Garduño que allá por 1994, en su programa matutino de noticias, colaboraba el Profesor Mosquito con su sección “Cultura con Historia”. Debo decir que me ponía buenas desmañanadas al levantarme muy temprano para llevar a mi padre a la radiodifusora, pero sus participaciones me inspiraron para comenzar a escribir, en principio de política, que era la carrera que estudiaba en licenciatura, pero también de historia.

Pensando en ello, durante 2018 abordé diversos temas históricos. Derivado de la exposición Lorenzo de Zavala a 190 años de la creación del Instituto, del Museo de Historia Universitaria de la UAEMéx (parte de los festejos por el 190 aniversario del Instituto Científico y Literario de Toluca), hablé de dos personajes fundamentales para nuestro Estado: Melchor Muzquiz y Lorenzo de Zavala. De igual forma referí el cincuentenario del fallecimiento del poeta Josué Mirlo ocurrido en 1968. Y para recordar los 161 años de la promulgación de la Constitución de 1857, escribí sobre la que considero la mejor generación de mexicanos: la de la Reforma y la Gran Década Nacional (1857-1867).

Escribí también sobre varios temas de Toluca. Luego de recorrer la sierra toluqueña con el grupo “Orgullo Matlatzinca”, recordé la famosa Cueva del Chivo, el Cerro del Toloche, la Teresona y el árbol de las manitas. En ocasión de ciertas conmemoraciones, hablé de los insurgentes y la invasión norteamericana; del dios Tolo y del toloache; de la fundación y erección de Toluca. De igual forma hice una crónica de las fiestas patrias en esta capital.

Volviendo al Profesor Mosquito, reseñé sus libros Uso y abuso del vocabulario prohibido (derivado de una conferencia que en 1967 dictó a la tribu Tunastral) y Toluca del Toloache (que cumplió 50 años; fue publicado el 1º de enero de 1968). Aproveché el escándalo en que desafortunadamente se vio envuelto el maestro Enrique Bátiz para recordar una polémica que tuvo con mi padre a mediados de los 80. Hice un lamento por el robo del busto paterno que estaba frente a la Biblioteca “José María Heredia” (en el contexto del robo de otros monumentos históricos). Y presenté la receta de pavo navideño que mi padre dejó mecanoscrita en dos hojas, la cual data de principios de los 80.

Siguiendo con la historia, realicé apuntes sobre la Presea Estado de México desde su instauración en 1983. Hablé de las gobernadores mexiquenses y sus informes, así como de curiosidades de los informes presidenciales, ambos desde 1824. Reseñé el documental La muñeca tetona que da cuenta de una reunión de intelectuales con el aspirante presidencial Carlos Salinas en 1987. Y no podía faltar el tema de los 50 años de 1968, mismo que abordé con la reseña de la Memoria Oficial de los Juegos de la XIX Olimpiada, mediante la cual el gobierno mexicano presentó la mejor cara de nuestro país.

El resto de artículos los llené con una miscelánea de temas que salieron al paso. Hablé de Facebook y las nuevas definiciones de “amistad” que está generando, de la Candelaria y su vínculo con los ciclos agrícolas, así como de las “caras rotas” y el desperdicio de alimentos. Expuse la idea de que las elecciones se pueden convertir en fuente de inspiración para libros y películas. Reseñé un libro cuya elaboración me tocó coordinar para la SEDAGRO: “Xochitlalpan. Tierra de flores”, que presenta un panorama de la floricultura en el Estado de México, primer productor de flores en el país.

En suma, mis motivos para escribir derivan sobre todo de dos fuentes: por una parte, de visitas que todo el tiempo hago a diversos espacios culturales en diferentes lugares, práctica que tengo desde hace tres lustros, aunque sólo he hecho reseñas en el último año; por la otra, de temas que voy pescando al vuelo, aunque siempre trato de documentarme, de utilizar los conocimientos adquiridos y de exprimir la tinta de la gran biblioteca que nos heredó mi padre. No sé si todos los temas son interesantes, pero son los que tengo en la cabeza y debo insistir en que siempre los he escrito con total libertad de expresión.

No me resta más que agradecer a Guillermo y a Ricardo Garduño el espacio que me ofrecen en poderedomex para dar rienda suelta a mis ideas, así como a mis lectores, pocos, muchos o sepan cuántos, como dice una prestigiada editorial mexicana. Finalmente deseo expresarles a todas y a todos mis mejores deseos para este 2019 que recién inicia.