Trampeando y mintiendo, vamos viviendo; mintiendo y trampeando, vamos pasando

Views: 183

Son hijos de la trampa, primos de la mentira, del fallo político, de la mala organización, producto de la IA, hijos del engaño, arcanos a plena luz del día, una generación que se adjudica más derechos humanos, pero no conoce de valores, menos de responsabilidades. El pasado 31 de julio de 2026, la Comisión Técnica de la Universidad, junto con las autoridades institucionales, anunciaron públicamente que, durante la aplicación del examen de admisión a la Máxima Casa de Estudios de la UNAM, se detectaron puntajes atípicos y perfectos de forma masiva, un hecho por demás sorprendente, ya que, al ser un examen virtual, desató la sospecha de un posible fraude. 

Esta noticia debería indignarnos, pero también es una buena oportunidad para examinarnos a nosotros mismos. ¿Cómo es posible que, entre los futuros médicos, políticos, contadores, por mencionar algunas carreras, se encuentre el embustero? Lo más sorprendente son las declaraciones de los jóvenes aspirantes al comprobarse las irregularidades y poner sobre la mesa que se volverá a realizar la prueba, con el fin de detectar quién sí aprobó de forma honesta el examen; a su vez, la depuración de aquellos mentirosos que se aprovecharon de tener acceso a un examen desde la comodidad de sus casas, donde nadie los observa. Paradójico el asunto, porque nadie los mira, pero a su conciencia, ¿quién la engaña?

Recordemos que hace algunos años el acceso a la UNAM era un filtro al cual no se accedía de forma sencilla; eran meses de preparación, donde el examen era presencial; sólo aquellos que demostraban mayor conocimiento y destreza mental eran aceptados. Incluso aún rondan testimonios de aspirantes de aquellos años, en los que se muestra el nerviosismo ante el examen; algunos incluso se desmayaban previo a la aplicación. Hoy en cambio abundan las entrevistas de los aspirantes a la UNAM donde piden que, aunque haya aspirantes que copiaron, se les dé la oportunidad a todos de ingresar a la universidad; lamentables también estas declaraciones. 

Como si fuera poco, en otro multiverso, el pasado sábado 1 y domingo 2 de agosto se llevó a cabo el examen de promoción horizontal a maestros por parte de la también fallida USICAMM, en el que más de 50 mil maestros aplicaron examen. Sin embargo se presentaron errores puesto que a algunos de ellos se les aplicó un examen que no correspondía al grado escolar al que estaban aplicando, lo peor vendría cuando la misma USICAMM filtraría las fotos de algunos docentes usaron el teléfono durante la aplicación del examen, mismo en el que estaban sacando las respuestas, como si ya hubiésemos visto lo peor, una de esas docentes que presentó el examen, tuvo el cinismo de usar a una tercera persona para que presentara el examen por ella, patético esto último. 

Ante esto, la USICAMM lanzó un comunicado indicando que este proceso de promoción horizontal será revisado. Al escarbar un poco sobre organización, tenemos un sistema en declive que la misma presidenta de nuestro país dijo que desaparecería; sin embargo, sigue, como dicen los abuelos, vivita y coleando. Pese al número de denuncias que docentes han hecho acerca de sus procesos de admisión, simplemente no ha ocurrido sanciones para dicho departamento. 

¿Y ya ahí acabó la trifulca? No, continúan saliendo harapos a la luz. La compañía Territorium Life es la empresa detrás de la aplicación de la prueba de admisión a la UNAM; es la misma que maneja la plataforma de Saberes en la que el gobierno de México ofrece cursos en línea que certifican en artes, matemáticas e inglés; sin embargo, ofrecen certificaciones en especialidades que requieren de preparación rigurosa, como es vacunación pediátrica. Entonces estamos como en la novela del premio Nobel José Saramago; vivimos en el mundo de los ciegos guiando a otros ciegos. 

Por un lado, maestros que copian en los exámenes, alumnos que copian, un gobierno que promueve los plagios, lo inmediato, lo sencillo, un mundo en donde a los pocos que ven el desorden se les pide guardar silencio para no incomodar, lo más lamentable de esto es que demuestra cómo estamos en nivel de educación que al sacar un examen perfecto de forma masiva, la UNAM y la población en general en lugar de confiar en la preparación de sus candidatos adjudique este hecho a un fenómeno atípico, conocemos al mago y no nos sorprende para nada el truco.