Dos poemas
¿Qué?
¿Qué buscan tus labios
en mi espalda,
cuando se deslizan
de un lado a otro y siembran gemidos,
ternura y deseo?
¿Qué buscan tus dedos
cuando hacen círculos en mi pecho,
recorren mi cuello
y se internan en mi pelo?
¿Qué busca tu lengua
cuando se baña en mi ombligo,
da vueltas en mi rostro
y respira en mis labios?
¿Qué buscas en este cuerpo desnudo
tan lleno de pecados,
tinieblas y sueños no realizados?
Dime,
¿qué buscas con ese lenguaje
que flota en tus ojos,
después de hacer el amor?
Refugio
Te rescato de los brazos del espejo,
de la humedad
irrespirable de mi lengua al llamarte;
los dedos se embriagan
en el carmín desnudo de tu piel,
con el perfume
que inunda los lugares
que no recorres,
con el calor
que se cuela en las rendijas
muertas del olvido.
Te rescato
de la voz del tiempo
y el silencio,
del ruido ensordecedor
del enjambre
de los suspiros.
Te rescato de los besos de la luna,
de las sombras
con que se alimenta tu cuerpo
pero con todo esto…
no logro
rescatarme de tu olvido.

