+Los vuelos en globos aerostáticos cobran vidas y ninguna autoridad hace nada por regularlos; La nueva realidad laboral de los trabajadores del IMSS

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La frase:

Las enfermedades no nos llegan de la nada. Se desarrollan a partir de pequeños pecados diarios contra la naturaleza. Cuando se hayan acumulado suficientes pecados, las enfermedades aparecerán de repente.

HIPÓCRATES

La actividad turística se empañó nuevamente en el municipio de Teotihuacán este lunes, cuando un globo aerostático se vino a tierra, causando lesiones de consideración a una pareja de adultos de origen inglés, quienes se recuperan de sus heridas en un hospital privado del mismo municipio, mientras que las autoridades federales, estatales y municipales que, se supone, regulan ese tipo de actividades recreativas se quedaron simplemente viendo y sin mayor intervención para prevenir este tipo de incidentes.

No es la primera ocasión en que ocurre algo similar, donde la vida de personas, en su mayoría paseantes, se ven involucrados y sufren los estragos de una actividad no suficientemente regulada, en la que a cada vuelo se juegan la vida pues la mayoría de las aeronaves que ahí se utilizan se adquieren en tiendas de segunda mano de Estados Unidos de América, por lo que no cumplen criterios de seguridad y mucho menos el personal que las opera, quienes se hacen pasar por pilotos cuando lamentablemente no tienen ningún conocimiento real de lo que es controlar un aparato volador de ese tipo.

En los últimos meses se han registrado por lo menos tres accidentes graves en materia de aviación civil en Teotihuacán, y cada vez que ocurre algo similar las autoridades federales, estatales y municipales involucradas prometen que las cosas cambiarán, que habrá mayor vigilancia de las empresas que se dedican a hacer ese tipo de vuelos recreativos, pero, a la fecha, nada ha cambiado en realidad y este tipo de incidentes se siguen repitiendo sin el menor control.

Se supone que la actividad debe estar regulada, primero, por ser una tarea que compete a la dirección de Aviación Civil adscrita a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, o como se llame ahora con la Cuarta Transformación, y desde el punto de vista estatal debería de ser la Coordinación Estatal de Protección Civil, la responsable de establecer límites en cuanto al peso que cargan las canastillas de los globos, la cantidad de pasajeros que se admiten en cada vuelo, así como las condiciones de vuelo.

Por lo que hace a los ayuntamientos de la zona, principalmente a los de San Martín de las Pirámides y al propio de San Juan Teotihuacan, pues la autoridad local debería regular desde la vigencia de los permisos de operación de las empresas dedicadas a ese ramo, las cuales en su mayoría trabajan sin licencia, también tienen la obligación de hacer valer la obligación de un programa de capacitación para los operadores y también deberían ser permanentes vigilantes de las condiciones climatológicas para la salida de los vuelos.

Pero, como ya se ha dicho, ni la Federación, ni el Gobierno del Estado de México, y mucho menos los municipios desde los cuales despegan ese tipo de aeronaves están cumpliendo con sus obligaciones en materia de regulación y los resultados siempre son los mismos: tragedias que han costado vidas al amparo de la impunidad administrativa.

Hasta el momento no existe un solo caso en el que se aplique una sanción seria que implique el cierre de operaciones de ese tipo de empresas patito que ofrecen el servicio de los vuelos recreativos aerostáticos, simplemente se han suspendido operaciones por algún tiempo determinado, pero siempre, siempre, vuelven a operar sin que existan sanciones serias al respecto.

La autoridad de la Coordinación Estatal de Protección Civil se sigue volteando para el lado contrario, con el ánimo de no darse nunca por enterada de qué es lo que sucede en la zona periférica a las pirámides de Teotihuacán, donde operan esas supuestas compañías dedicadas a los servicios turísticos, mismas que, como ya se dijo, operan totalmente en la impunidad.

Los globos aerostáticos son uno de los atractivos.

Y si el gobierno mexiquense no hace nada para frenar los accidentes que se repiten en esa región, mucho menos lo hacen las autoridades municipales, las cuales se quedan viendo este fenómeno con incredulidad, como si no pasara nada, y, cuando ya ocurren los accidentes, se limitan a expresar su consternación y lamentan los hechos, en algo que cualquiera podría hacer desde su cuenta de Facebook, pero no es el papel de una autoridad legítimamente constituida.

Y ya sería mucho pedir que alguna de nuestros brillantes diputadas o diputados, sobre todo las que supuestamente representan a los municipios de esa región, pudieran impulsar alguna regulación específica para llevar a cabo la actividad de los vuelos recreativos en globos aerostáticos en condiciones de seguridad y con la regulación necesaria.

Es lamentable, pero mientras no exista la voluntad política de alguien en el Gobierno del Estado de México o en la Legislatura del Estado de México este tipo de incidentes se seguirán repitiendo, incluso cobrando vidas, sin que nadie sea capaz de mover un solo dedo para volver a la normatividad de este tipo de actividad que sólo cobra impuestos y cobra vidas.

La nueva realidad laboral de los trabajadores del IMSS

Otra mala noticia para los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) emitió una resolución que afectará a miles de médicos que trabajan en el IMSS, ya que se elimina la posibilidad de que quienes no laboran en áreas de alto riesgo reciban prestaciones económicas adicionales a su salario.

La decisión se tomó luego de que los ministros analizaron el criterio bajo el cual los trabajadores del IMSS pueden acreditar licencias y compensaciones económicas a su salario, y determinaron que para recibirlas es necesario demostrar que su trabajo se desempeña en condiciones de riesgo.

La resolución fue emitida el 19 de febrero en el marco del Amparo Directo en Revisión 6213/2025, en donde una médico reclamó el pago de prestaciones adicionales por la exposición constante a riesgos biológicos en su lugar de trabajo; sin embargo, se negó ese amparo al concluir que la solicitante no laboraba en una zona considerada de exposición a alto riesgo que son: urgencias, terapia intensiva, laboratorios y bancos de sangre.

Derrota de los médicos en el IMSS ante la Suprema Corte.

La Suprema Corte concluyó que, aunque la norma establece una distinción entre el personal que labora en mayores áreas de riesgo y quienes no, esta es razonable y objetiva, compatible con el derecho a la igualdad.

El Máximo Tribunal reconoció que la protección de la salud laboral no exige uniformidad en las prestaciones, sino proporcionalidad conforme al nivel de riesgo.

Al respecto el Tribunal Pleno confirmó la constitucionalidad del artículo 10 del Reglamento de Infectocontagiosidad y Emanaciones Radioactivas, incorporado al contrato colectivo IMSS-SNTSS, el cual prevé prestaciones económicas para el personal médico que labora de manera constante y permanente en áreas de alto riesgo, tales como: urgencias, terapia intensiva, laboratorios o bancos de sangre.

La medida significa una regresión al compromiso que hiciera hace algunos años el ex presidente Andrés Manuel López Obrador con los empleados del Instituto Mexicano del Seguro Social, a quienes, en su momento, poco después de su heroico desempeño durante la pandemia del Covid-19se comprometió públicamente a garantizar que médicos y enfermeras de esa institución tendrían los más altos niveles de seguridad biomédica en el desempeño de sus funciones.

Sin embargo, poco a poco las condiciones de trabajo de las y los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social han ido a la baja, conforme se aleja la época en que los elevaron al grado de héroes por la labor que desempeñaron a costa de sus propias vidas, pero, evidentemente, esos tiempos quedaron muy atrás y en el olvido para el gobierno federal.